Objetos perdidos
Las posibilidades cuánticas se convierten en sucesos reales en la experiencia del observador durante el proceso de nueva observación. Pág. 87 del libro Dios no ha muerto de Amit Goswami
El libro perdido, tiene la portada blanca; pero la contraportada es granate. Las posibilidades del color en mi mente eran muchas.
Otro día, pensaba que era verde, por lo que la función de onda "mirar un libro verde de un centímetro de grosor", no colapsaba. Otro día andaba buscando otro y mis ojos se fijarón en el título. ¡Era el perdido! pero no era verde, sinó granate y el grosor eran unos 6 mm. aproximadamente.
Me vino a la memoria el cuento de Nasrudín, que buscaba la moneda en la calle, porque allí había más luz.
La física cuántica da que pensar. No se si fue Eistein, quien dijo que la luna no existe si no la observamos y yo me pregunto ¿No exite para mi? ¿y si no la observara nadie no existeiría?.
Acabo de leer esta mañana en el libro citado al principio de Amit Goswami, entre las páginas las páginas 126 y 127, a propósito del Big-Bang "Hay una paradoja asociada a un universo de posibilidades y a la pregunta de cómo estas pueden colapsarse en un evento real, el universo manifiesto. Sabemos que hace falta la intervención de una conciencia cuántica, en forma de un observador sentiente, para hacer que se colapsen las posibilidades cuánticas. ¡Pero es imposible imaginar que hubiera observadores conscientes bajo las condiciones extremas del origen del cosmos ¿ Y entonces ¿qué?
¿Puede el universo estar aquí a causa de nosotros, cuando ni siquiera estábamos presentes para celebrar la ocasión del Big-Bang, de su cración? ¿Estamos empazando la casa por el tejado? ¿No será que estamos aquí a causa del universo?"
Estamos aquí, a causa de la Mano poderosa, que era consciente entonces cuando no había nada, ahora y por los siglos de los siglos, a la que aludía María la analfabeta de mi pueblo, añado yo.
